Así escribo hoy con lágrimas que no dejan de fluir, porque la presión hoy puede conmigo, tras un nuevo revés de una persona en la que creí y que me ha hecho perder la confianza en ella y en mi futuro. Y no puedo hacer nada porque como tantas y tantas personas, valemos más por lo que callamos que por lo que nos atrevemos a decir. Y entonces te cuestionas si realmente merece la pena ser tan pasional a la hora de defender ser emprendedora, porque hoy no veo ningún sentido en trabajar de manera incansable y sin embargo no llegar a fin de mes, porque empresas y/o entidades manejadas por personas que cobran a fin de mes, no tienen ningún reparo en retrasar lo que te deben o en dificultar tu trabajo.
Y agradezco el apoyo de mucha gente que me aprecia, pero lamentablemente a fin de mes solo sirve el dinero para vivir. Saldré adelante como siempre y también sé que hoy tengo una persona menos en la que confiar.
Enero tiene muchos proyectos para e-cléctica y el lunes seguiremos con ellos, nos toca trabajar en un futuro ilusionante a pesar de las circunstancias.
Redactado desde mi iPad
Carmen Martín Robledo


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