El ADN del emprendedor

Mi vida siempre ha sido una especie de montaña rusa y depende del momento puedo estar arriba y ver todo abajo muy pequeño, o sin tener tiempo de darme cuenta llego en un momento casi al suelo.

Siguiendo con la metáfora digamos que en estos momentos estoy nuevamente subiendo y Cristian (seguramente sin quererlo) me ha ayudado nuevamente  junto con otras personas  a coger impulso.

Hace unas semanas no tenía claro hacia dónde quería ir, sin embargo sí tenía claro que tenía que cambiar porque ya no me gustaba lo que estaba haciendo.  Mientras tanto la vida sigue y el día a día no me permite ir a la velocidad de cambio que quiero, pero de repente  te encuentras en el camino una serie de señales que te permiten ver de nuevo cuál es tu papel en esta vida, incluso puedes tener la suerte de contar con varias posibilidades.

Esas posibilidades han llegado por muchas vías y prácticamente todas esas vías tienen una misma autopista: Internet y lo que ahora conocemos como Social Media.

Lo mejor que me llevo precisamente de las redes sociales son las personas que conozco y de las que aprendo muchísimo. Algunas pasan a convertirse en amigas y “consejeras” y eso no hay dinero que lo pague.  Tener el privilegio de escuchar y conversar con emprendedoras y emprendedores como Ana María Llopis, Antonella Broglia, Javier Martín, Gaby Castellanos, Patricia Araque, Dolors Reig, Ana Santos, Juan Manuel Muñoz, Alfonso Alcántara, Felipe Monje, Antonio Díaz y ahora Cristian Hernández  (entre muchos) me ha permitido “crecer” como persona y como profesional. Cada una ha sido tan importante (o actualmente lo es) que han dejado huella en mi memoria y me han permitido “levantarme” con propiedad en este mundo tan complejo.

Las personas que sigo son muy diferentes en cuanto a profesión, nivel económico o fama mediática pero tienen un aspecto común: ese ADN que sólo tienen determinados perfiles y que después de años conociéndoles me doy cuenta que es imposible fabricar. El ADN del emprendedor viene de nacimiento y de repente existe un momento clave en su vida donde ese componente “aflora” para generar el éxito que cada uno tiene hoy en día.

Podía haber estado hoy con Cristian horas, porque con sus 23 años tiene unos 20 de experiencia empresarial. Escuchar cómo salen de su cabeza negocios rentables en minutos me hizo recordar mis conversaciones con Gaby Castellanos hace unas semanas, ambos tienen esa pasión por los negocios y esa mano del Rey Midas que convierte todo en oro.

Son esos los momentos donde soy consciente que ese no es mi camino, porque no soy hábil en los negocios y una de las grandes ventajas que te otorga tener 48 años es saber claramente lo que sabes hacer y lo que no.

Como le conté a Cristian, me gusta y me apasiona comunicar, me gusta compartir, organizar, y enseñar y ese “negocio” sí lo conozco, puede que no tenga el ADN del emprendedor; desde que nací y con 17 años estaba pensando en mi carrera de periodismo mientras que Cristian se daba alta como autónomo, esa es nuestra diferencia, además de lo que factura y el equipo que tiene atrás (estos últimos datos para mis críticos que contabilizan mi éxito empresarial en Canarias, por el número de puestos de trabajo que genero).

Son estos los momentos en que comprendes que entre tus opciones la más adecuada está en encontrar ese equipo o esas personas que confíen en tus habilidades y complementen tus deficiencias. En unas semanas posiblemente vuelva a subir por esa montaña rusa y espero escoger la opción más adecuada para mi nuevo camino y tengo claro que cuando llegue de nuevo son unas cuantas las personas a las que le tendré que agradecer su apoyo, consejos y experiencia.

¿Cantidad o calidad? El mito de los followers en Twitter

Hace unas semanas en una de las excelentes charlas que imparte la Fundación Fyde de Caja Canarias tuve la oportunidad de escuchar a Rodolfo Carpintier quien nos habló de las diferentes oportunidades que existen en el mundo 2.0 y por supuesto de la importancia de tener “presencia” y reputación online.

En un momento de la charla preguntó Carpintier quién tenía más de 1000 seguidores en Twitter y unos cuantos levantamos la mano, después preguntó quién tenía más de 5.000 y volví a levantar la mano sin percatarme que realmente era la única de la sala que lo hizo. Este hecho produjo que mi amigo Miguel Ángel Guisado @Ma_guisadome lo dijese por Twitter y ahí fue cuando me di cuenta quizás por primera vez del escaso número de personas que existen en Canarias con este número de seguidores, pero también es verdad que hay unos cuantos más como por ejemplo  Manuel Almeiday Oliver Serrano (Incluyo a @MDaswani por sugerencia de @IvanVillanua que supera los 5.000 seguidores)

¿Es importante el número? Claro que es importante pero bastante relativo porque depende de muchos factores como por ejemplo la posibilidad de conseguir fácilmente engrosar la lista con la compra de seguidores a muy bajo precio. También si eres una persona mediática obviamente te seguirán por quien eres y no por lo que publicas, como es el caso de Beyoncé con más de 7  millones de seguidores y 4 tuits emitidos. En este post no voy a hablar de los “famosos” cuya estrategia en Twitter es bastante diferente a la que podemos tener el “común de los mortales”.

Por otro lado están los que consideran que da igual el número de seguidores que tengas (normalmente suelen tener muchos menos followers que tú) porque lo que importa es la calidad. Digamos que todo es importante si sabemos de qué hablamos. Voy a enumerar unos cuantos criterios a seguir para medir la relevancia.

  1. La  cantidad claro que es importante porque técnicamente tu mensaje llega a más personas.
  2. Si además en esos followers tienes los llamados “influencers” mejor que mejor porque si consigues interactuar con ellos a más personas les llegará el mensaje. Influencers son personas que influyen en la comunidad de Twitter en determinado ámbito de acción y suelen tener cuentas con muchos miles como es el caso de Alfonso Alcántara, Gaby Castellanos, Twittboy, Ismael El-Qudsi, Javier Martín, Patricia Araque o Gemma Muñóz.
  3. Todo depende del contexto en que te muevas puesto que si vives en Madrid o Barcelona y te mueves por medio de charlas, conferencias, cursos y eres activo con tu blog o en las redes sociales el número de seguidores puede aumentar de forma importante. Si es el caso de que vives en una comunidad más pequeña hay que tener una visión más global y compartir información de interés no solo a nivel local.
  4. El contenido es lo más importante y si incluyes una estrategia de comunicación organizada en el tiempo mejor que mejor. Así hace unos meses se me ocurrió crear un hahstag “#Consejo2_0″ que uso diariamente para ofrecer enlaces y nociones sobre Social Media y ha funcionado… Son varias las personas que siguen el hahstag y a mí me sirve para crear “marca personal” en formación que es lo que más me interesa.
  5. Todos los días el panel de Twitter te muestra las tendencias del día con el uso de palabras clave por medio de la almohadilla o hahstag #. En ocasiones son eventos de tu interés y puedes interactuar con la comunidad que está participando, así te das a conocer y puede que consigas seguidores.
  6. La continuidad es fundamental pero sin obsesionarse… hay que mantener un ritmo mínimo en las publicaciones y si pueden ser diarias mejor.
  7. Evitar llenar el Timeline de Twitter de cadena de mensajes de saludos habitualmente porque si son 8 personas las que integran el mensaje multipliquen las respuestas colectivas de mensajes sin contenidos… Esto hacerlo de vez en cuando no está mal pero tenerlo como costumbre no es aconsejable.
  8. Olvidarse de las mediciones tipo KLOUT o los ranking del Follow Friday porque ambas pueden manipularse y técnicamente no arrojan resultados fiables. Como ejemplo: Beyoncé tiene 92 de Klout con 4 tuits así que obviamente ese índice sirve para muy poco.
  9. Hacer RT es importante pero nunca que sea la única forma que se tiene de comunicar.
  10. Utilizar herramientas para generar tuits automáticos (los bots): aquí las opiniones son diversas y hay gente que no les gusta y otras personas que sí las usan con buenos resultados. Por ejemplo en mi caso no uso robots en mi cuenta personal que publiquen enlaces de blogs como Marketing Directo o Solo Marketing, esto es arriesgado porque emites tuits que a veces son iguales que los creados por otra persona o lo más gracioso es cuando interactúan contigo sobre un tuit que no es tuyo ¿si de repente ha salido programado y no estás o es de un contenido que no tienes ni idea? . En este caso si quieres incluir este sistema de comunicación lo mejor es incluir en el procedimiento la fuente de procedencia y así somos honestos con nuestros seguidores.
  11. Hacer uso de herramientas que generan contenido gestionado por ti como es el caso del conocido PAPER.LI. Hay gente que está en contra de su uso pero a mí particularmente me encanta y creo que muchas veces depende de su configuración y de los temas que trates. Por ejemplo tengo un periódico que se llama “Mujeres Punteras” que recoge las publicaciones de las listas de mujeres punteras que he creado en Twitter y esta publicación ayuda a que se les de más relevancia a ellas y así nos mantenemos unidas por medio de la publicación del periódico.
  12. Y para terminar la lista uno de los aspectos más importantes es el conseguir también que además de que te sigan las personas te añadan a sus listas. Dice Ismael El-Qudsi que si estás en al menos un 10% de listas que tus seguidores entonces sí que te puedes considerar “influencer” y añadiría que si esas listas no se centran solo en tu procedencia sino que te incluyen en listas relacionadas con tu ámbito profesional y tu conocimiento, entonces has realmente logrado tu objetivo.

¿Cómo se logra? Con tiempo, paciencia, dedicación, aportando valor y siempre interactuando porque ante todo Twitter es una herramienta social.

Aprender cómo usarla requiere entonces tiempo o quizás puedes acelerar el proceso a través de talleres y charlas relacionadas con el uso profesional de las redes sociales. Invertir en formación es invertir en futuro.

Respuesta de un “troll” a Risto Mejide

Así me ha calificado José Frechin en su breve resumen de #TecnologicaSC, un evento en el que sin quererlo o mejor dicho sin planificarlo fui mencionada para bien y para mal. Primero fue @Yoriento quien me incluyó entre las personas que en Canarias participamos de este mundo de la comunicación digital, en segundo lugar y con poco tiempo de diferencia @RistoMejide me dedicó bastantes minutos en respuesta al post que le dediqué hace unos días cuando supe de su asistencia a #TecnológicaSC.

Lo irónico es que Risto Mejide comienza su intervención explicando que esta charlas las da porque quiere que lo conozcamos como profesional de la publicidad y no como el “personaje” de la televisión, pero justo después se pasa bastantes minutos (puede que más de 5) hablando de una persona que le escribió un post sin esperar a conocerle. Y entonces poco a poco ese Risto Mejide que esperaba ver como profesional volvió a su papel agresivo que tanto llegamos a conocer en Operación Triunfo y últimamente de forma más descafeinada en Tú si que vales.

Ahí Risto se despachó a gusto y como no me mencionó directamente estaba claro que era necesario informarlo en Twitter por eso de que “que te nombren aunque sea para hablar mal”, así ya todas las personas sabían de quién hablaba.  Y claro que tuvo efecto, porque esta persona también calificada como Troll en la primera crónica del evento,  ha subido en 50 seguidores más en Twitter y el blog  ha tenido unas 150 visitas adicionales el día de hoy (hablo de mi en tercera persona ironizando sobre los hechos).

Lamentablemente la tribuna sólo era para Risto Mejide y él tuvo la oportunidad de despacharse a gusto sobre lo que escribí en mi blog o sobre lo que indiqué y por un momento sentí “eso” que perciben quienes reciben sus críticas con la boca callada sin poder “rechistar”. Pero la parte positiva comenzó a aparecer cuando me di cuenta que mi tribuna estaba en Twitter, en el blog, en el Social Media. Y ahí sí que podemos competir, a pesar de su millón de seguidores en Twitter.

Dijo Risto que me equivoqué porque no eran más de 1.000 sino 11.000 las menciones relacionadas con “Risto Mejide Humilla” al hacer la búsqueda en Google pero en este caso la diferencia está en usar las comillas para cerrar la búsqueda a estas tres palabras, algo que hago a menudo para monitorizar nombres, marcas, etc.

Y como dicen que vale más una imagen que mil palabras, pues aquí anexo la captura de la búsqueda que reafirma mis datos, eso sí con las palabras entre comillas.

RistoHumilla

A Risto le molestó mi post, para el yo lo juzgué antes de conocerlo y tiene toda la razón, porque yo conozco a Risto posiblemente igual que la mayoría de sus seguidores en Twitter, por sus intervenciones en Televisión y su forma negativa de juzgar a las personas a tal extremo que el sufrimiento se nota sus caras, mientras no pueden responder y deben asumir lo que él o su personaje dice.

El problema Risto, es que te vales del poder de tu puesto para hacerlo y son pocas las veces en que alguien te puede responder. Quizás hoy otra persona a tu lado en la misma tribuna logró dejarte en segundo lugar, al menos así me lo  pareció.

NOTA: Sobre TecnológicaSC escribiré un post incluyendo la visión desde el punto de vista profesional en el blog de e-cléctica porque no quiero mezclar la magnífica puesta en escena de prácticamente todos los ponentes y la buena organización, con esta anécdota que nada tiene que ver con el buen rollo que se respiró.

Si eres malo ¿triunfas?

Hace unos días que el tema Risto Mejide forma parte de #Tenerife, gracias a su participación el 7 de marzo en Tecnológica.

Pero hoy no voy a hablar de este evento que está claro estará muy bien ni relacionaré Tecnológica con el mencionado personaje porque tengo claro que  hay mucho talento gracias a personas que están acostumbradas a trabajar dentro del Social Media de manera muy diferente al Sr. Mejide. Además un post escribiré porque serán miles los argumentos interesantes que contar.

Que Risto Mejide sea un gran publicista o que haya tenido una larga trayectoria en el mundo “off line” en materia de comunicación no lo dudo y hoy Manuela Batagliani así lo comentó durante nuestro debate radial.

El problema surge cuando una persona decide “vender” su alma al diablo de la “audiencia” y crear un personaje cuyo objetivo es usar la humillación para llamar la atención. Esta técnica es muy antigua y todas las historias se componen de buenos y malos y aunque los buenos siempre ganan en Disney, ha llegado la época en que la “mala leche” divierte y da morbo y en muchos casos se disfruta viendo sufrir al ajeno.

Risto ha creado un personaje de sí mismo porque en el fondo le cuesta sonreír  siempre ha sido serio y seguramente crítico y me encantaría, pero cuando cruzas la frontera de lo posible y ya te metes con la vulnerabilidad de las personas y atacas usando su aspecto físico (esto no lo entiendo porque desde luego no es el ideal de belleza masculino) o cualquier elemento que dañe a la persona y a esto le sumamos que lo hace ante miles e inclusive millones de personas, lo que puedes lograr es el hundimiento de quien humillas. Dudo mucho que a Risto Mejide lo llamen algún día para dar una conferencia en TED.

Si buscan en Google “Risto Mejide humilla” el resultado son más de 1.000 entradas contando las veces que esta persona ha humillado a alguien, seguramente en Operación Triunfo o actualmente en Tú si que vales.

¿Qué es un buen profesional? No tengo ni idea porque no conozco esa faceta privada y por supuesto no me ha interesado pues su actitud me repele.

Una persona que tiene como filosofía “hacer daño” para tener éxito creo que ha tomado el camino fácil. De hecho él mismo en una entrevista lo dice: “ La fama, también en mi caso, ha sido un camino rápido para poder cumplir mi sueño, que es poder escribir.”  Y yo me pregunto ¿todo vale?

Es curioso pero en la Wikipedia se retrata el Risto Mejide al que me refiero y la historia siempre nos ayuda… De hecho él mismo anunció su renuncia al personaje que había creado en el 2010 en la televisión y sin embargo en muy poco tiempo volvió con” Tú si que vales”.

Risto Mejide quiso tener su programa propio en televisión, pero no es lo mismo humillar a personas en compañía de quien contrarreste estas acciones (malo contra buenos) que el crear un programa “negativo” como filosofía: G20 duró unas cuantas semanas y ahí quedó para el recuerdo.

Tengo fama de crítica y de hecho respeto a quien lo es porque prefiero la verdad que tantos “calificativos” de buen rollo que a veces saturan por empalagosos, pero de ahí a pensar en lo que digo para llamar la atención gracias a la descalificación humillante no.

No creo que Risto sea ejemplo para nadie usando esa estrategia y me hubiese encantado que esa inversión de invitarlo se hiciera en algún empresario o emprendedor con valor y actitud positiva. Ya bastante tenemos como para tener que leer además uno de sus tres libros: “El pensamiento negativo”, “El sentimiento negativo” y “Que la muerte te acompañe”.

Educando para la incertidumbre del siglo XXI

Esta frase ha hecho que hoy volviese a despertar y comprender que mi sitio es este, el de trabajar en la formación cercana, participativa y colaborativa. Hoy he tenido la suerte de asistir a una reunión donde pude escuchar a dos mujeres brillantes y valiosas que saben de lo que hablan y desde luego lo saben transmitir y realmente me siento afortunada de poder aprender de gente tan especial.

Mónica Ferré Mercader (Directora del Colegio Nazaret Los Realejos) y Carina Soledad González (profesora de la ULL y directora de varios posgrados sobre tecnología) participarán en una charla que ofreceremos dentro de los “Café & Tuits” que se realizarán en #fi2 el próximo 21 de marzo.  En mi caso representaré la formación empresarial y entre las tres ofreceremos nuestra visión y experiencia sobre el papel de la innovación en la educación actual. Cada una representa un sector y por tanto una forma diferente de enfrentarse al aprendizaje, sin embargo a las tres nos une un mismo objetivo: buscar y aplicar la metodología que mejor se adapte a lo que demanda nuestra clientela (en mi caso) o alumnado en el caso del colegio o la academia. Esa demanda parte de la realidad en la que estamos inmersos y no podemos obviar: la presencia de la tecnología y el Social Media como parte de nuestro entorno habitual.

Aunque Mónica represente la educación infantil y juvenil, Carina la formación académica y yo el aprendizaje “no formal”, nuestro objetivo es el mismo: educar para ese mundo que aún desconocemos y que está por venir, ahí está nuestro reto: en no tenerle miedo a lo que vendrá, en ser disruptivas y en apostar por una nueva forma de ver el mundo, muy lejos del tipo de educación tradicional donde el docente sigue dando su charla mientras los alumnos o asistentes escuchan sin tener oportunidad  de participar en dicho aprendizaje.

Esa formación dirigida a un mundo desconocido se enfrenta a la incertidumbre de no saber realmente en qué nos convertiremos dentro de 10 o 20 años y cuáles serán las profesiones que se crearán para cubrir las necesidades que se generen. Lo que sí está claro es que hasta el mundo actual en nada se parece a lo que muchas veces nos encontramos en las escuelas, universidades o entornos laborales, que siguen con metodologías del mundo 1.0, sin interacción o participación por parte del aprendiz.

Apenas bastaron unos minutos para que las tres entráramos en un debate sobre cómo trabajar para lograr una aprendizaje eficaz. No importa la edad, ni el tipo de formación de la que hablamos porque en definitiva y a pesar de ser mundos tan dispares, la educación escolar, universitaria o profesional y empresarial innovadora coinciden en lo más importante:  un aprendizaje adaptado al mundo que vivimos y no de espaldas a él.

Este momento promete y escuchar las interesantes experiencias de Mónica y de Carina, además de lo que yo pueda aportar es recomendable para toda aquella persona que esté interesada en la educación innovadora y en el uso de las tecnologías para su potenciación. Si quieren asistir (solo hay 20 plazas) recuerden inscribirse y reservar su puesto para esta y otras actividades  en http://fi2.org/inscripcion